Prepara a tu casa. Avisa a los tuyos.

Antes del sismo, tu casa arma junta la mochila y el punto de encuentro. Después, un toque le dice a tu familia que estás bien y dónde estás.

El aviso llega unos minutos después del sismo, cuando el IGP lo publica. No es alerta temprana: no te avisa antes de que tiemble.

Pantalla de inicio de Todos Bien después de un sismo: la tarjeta roja del sismo de magnitud 5,8 cerca de Vítor, los dos botones para reportar cómo estás y la fila de tu gente con 2 de 3 confirmados.

Un sismo tiene tres momentos. La app acompaña los tres.

Antes de que tiemble

Prepararse es de la casa, no de una persona.

Hay una sola mochila en el pasillo y un solo punto de encuentro. Acá los arman entre todos los que viven ahí, y el porcentaje sube para todos.

Centro de Preparación de Todos Bien: la preparación del hogar al 51 % y las tarjetas de colores de cada módulo —la casa, la mochila, el punto de encuentro, quién hace qué, qué hacer y el simulacro.
El Centro de Preparación Premium

Seis módulos y un porcentaje que ve toda la casa. Paga una persona y entran todos los que viven ahí.

Mochila de emergencia en Todos Bien: el dibujo de la mochila con sus cosas, un 56 % de avance y la lista del INDECI debajo, con agua, alimentos, botiquín, medicinas y linterna marcados.
La mochila del INDECI

Los 16 elementos que recomienda el INDECI, ya cargados. Lo que marca uno lo ven todos.

Pantalla de simulacro de Todos Bien, «Practicar antes, no durante», con las tres opciones para practicar: solo yo, con mi casa o eligiendo a quién avisar.
Un simulacro de verdad

La app se comporta como si acabara de temblar, con una guía paso a paso. Lo único falso es el sismo.

Cuando tiembla

Te llega el aviso y contestas una sola pregunta.

Seguimos el catálogo del IGP todo el día. Si el sismo entra en tu zona, te avisamos aunque tengas la app cerrada.

Chat de la casa en Todos Bien durante un sismo: el aviso del sismo, la tarjeta roja de quien necesita ayuda con el botón «Voy» debajo, y la tarjeta verde de quien ya reportó que está bien.
El chat de tu casa se llena solo: quién está bien, quién pidió ayuda y quién ya va en camino.
  1. 01
    Unos 8 minutos después del temblor

    Es lo que tarda el IGP en publicar el sismo. Medido con el de magnitud 7,2 de Coracora: 7 min 45 s fueron del IGP.

  2. 02
    Tú eliges cuándo te avisamos

    Un radio alrededor de donde estás y una magnitud mínima. Más los sismos de 6,0 o más en todo el Perú.

  3. 03
    Dos botones, sin escribir nada

    «Estoy bien» o «Necesito ayuda». Tu red lo ve al instante, y quien pidió ayuda recibe un «Voy».

Después del sismo

Quién está bien y quién falta, en una pantalla.

Los diez minutos siguientes son puro ruido: todos llaman a la vez y la red se cae. Un toque pesa unos bytes y pasa cuando una llamada no pasa.

Pantalla «Mi red» de Todos Bien con cuatro personas y el estado de cada una: una sin confirmar, otra sin ubicación registrada, una que necesita ayuda y otra que ya reportó que está bien.
Tu red, de un vistazo

Quién respondió, quién pidió ayuda y a quién no le llegó el sismo. Ver quién falta es la mitad del asunto.

Ficha de un contacto en Todos Bien: necesita ayuda, su mensaje contando que un mueble bloqueó la puerta, el botón «Voy» y el mapa con su última ubicación registrada.
Dónde está y qué necesita

Su ubicación se guarda sola después del sismo, sin que nadie toque el teléfono. Y con un toque le dices que vas.

Entre sismo y sismo

La app que más sirve es la que casi nunca te interrumpe.

No hay sismos todos los días. El resto del tiempo, Todos Bien te deja al día sin gritar: las noticias que revisamos una por una y los sismos del país de 4,5 o más, para saber si ese movimiento raro que sentiste fue de verdad.

Y si tu municipalidad publica en Todos Bien, sus avisos te llegan en «Mi distrito».

Pestaña Noticias de Todos Bien, con las pestañas Todos y Mi distrito: un sismo reportado por el IGP cerca de Vítor y una nota de El Comercio sobre temblores en Cusco.

Todo lo que pasa después del sismo es gratis.

Nadie paga para avisar que está bien. Lo que se paga es prepararse antes, y lo paga una sola persona para toda la casa.

Gratis

Siempre S/ 0

Sin anuncios y sin tarjeta. No es una prueba que se acaba.

  • El aviso de sismo, con el radio y la magnitud que tú eliges
  • Red ilimitada. Nunca cobramos por agregar familia
  • Avisar que estás bien o que necesitas ayuda, y ver el estado de cada uno
  • Los avisos sobre tu gente: quién necesita ayuda, quién ya está bien y quién no respondió a los 20 minutos — estés donde estés
  • Tu ubicación después del sismo, solo para los contactos que aceptaste
  • Chat con cualquiera de tu red y el chat de tu casa, sin límite
  • Noticias y sismos del Perú, con la pestaña de tu distrito
  • 1 plan de acción y 3 simulacros. Los que convoca otro no gastan nada

Te registras con tu correo y ya está. Lo único que la app necesita para servirte de algo es que los tuyos también la tengan.

Empezar gratis

Premium · el antes

De por vida Recomendado S/ 79,90

Un solo pago. Nunca se renueva ni vuelve a cobrarse.

Al año S/ 59,90

La mitad que pagando mes a mes.

Al mes S/ 9,90

Para ir probando. Cancelas cuando quieras desde la tienda.

  • Todo lo del plan gratuito, sin recortes
  • El Centro de Preparación completo: la mochila del INDECI, el punto de encuentro, quién hace qué y el minicurso de 12 consejos
  • Para toda tu casa: paga una persona y entran todos los que viven ahí, sin límite
  • Simulacros ilimitados, solo, con tu casa o con quien elijas
  • 5 planes de acción con nombre, uno por situación

Precios referenciales en soles; el exacto lo muestra la tienda. Si dejas de pagar no se borra nada: el Centro se cierra hasta que vuelvas y lo que armaron reaparece completo. La alerta, tu red, tu ubicación y el chat siguen gratis, siempre.

Descargar la app

Tu ubicación, dos veces. Tu agenda, nunca.

Tu agenda no sale del teléfono

Los números se convierten en códigos irreversibles dentro de tu celular. Al servidor solo llega el código, nunca el número ni el nombre de nadie.

Dos momentos, y ninguno más

Una lectura al darnos el permiso y otra después de cada sismo que te aplica. El resto del tiempo la app no enciende el GPS. No guardamos por dónde anduviste.

Solo la ve quien tú aceptaste

Cada solicitud la aceptas tú, una por una, y puedes deshacerla cuando quieras. Nunca mostramos una ubicación vieja como si fuera de ahora: si no la tenemos, lo decimos.

Podríamos saber siempre dónde estás: existe una forma técnica de capturar tu ubicación de forma continua. La descartamos a propósito. Leer la política de privacidad ↗

El mejor momento para instalarla es cuando no está temblando.

Arma tu red hoy, prepara la mochila con tu casa y hagan un simulacro. Cuando pase de verdad, no vas a tener que pensar en nada.

Preguntas frecuentes

No, y ninguna app basada en catálogos sísmicos puede hacerlo. Un sismo a 50 km de Lima se siente unos 14 segundos después de la ruptura, y publicar el evento —recibir las trazas, ubicar el hipocentro, calcular la magnitud— toma varios minutos en cualquier parte del mundo.

La alerta temprana de verdad es otra tecnología y en el Perú ya está operando: el SASPe del IGP con INDECI, que avisa por sirenas justamente porque los segundos que tarda una notificación son todo el presupuesto que hay. Todos Bien trabaja en el tramo siguiente: cómo le dices a tu familia que estás bien.

Alrededor de 8 o 9 minutos desde que tiembla. Lo medimos con el sismo de magnitud 7,2 de Coracora, en agosto del 2026: el IGP tardó 7 minutos y 45 segundos en publicarlo —el 79 % del total— y nuestro tramo fue de aproximadamente un minuto.

Esa demora no se arregla comprando otra fuente: son minutos de física, esperar a que la onda llegue a suficientes estaciones. Comparamos con el USGS durante una semana: detectó 3 sismos en el Perú contra 23 del IGP, y los publicó entre 16 y 18 minutos después.

El corte es por momento, no por función: todo lo que pasa después de un sismo es gratis —el aviso, tu red, tus estados, tu ubicación, el chat y los avisos sobre tu gente— y lo que se paga es prepararse antes: el Centro de Preparación completo, los simulacros ilimitados y los cinco planes de acción.

Gratis también entran un plan de acción y tres simulacros, para que puedas probarlo de verdad antes de decidir.

No. Paga una sola persona y entran todos los que viven ahí, sin límite de personas. Da igual quién de la casa lo tenga: mientras uno lo tenga, el Centro de Preparación está abierto para todos.

Es así porque la unidad que se prepara es la casa, no la persona. Hay una sola mochila en el pasillo y un solo punto de encuentro; cobrarlo por cabeza sería cobrar cinco veces lo mismo.

No se borra nada. Todo lo que armaron queda guardado tal como lo dejaron, y el día que vuelvas a Premium aparece completo: no hay que rehacer la lista ni volver a escribir el plan.

Lo que sí pasa es que mientras no haya Premium, el Centro no se puede ver ni editar. La pantalla te dice que tus datos siguen ahí, y hasta ahí llega.

Y lo que nunca depende de que pagues: el aviso de sismo, tu red, tus estados, tu ubicación y el chat.

No. La app lee tu ubicación en dos momentos y en ningún otro: una vez cuando concedes el permiso, para saber qué sismos te aplican, y otra vez después de cada sismo que te aplica. No usa geocercas, no monitorea cambios de posición y no guarda un historial de por dónde anduviste.

Pide el permiso «siempre» porque el sismo casi nunca te agarra con la app abierta. Si prefieres no darlo, la app igual funciona: recibes los avisos por magnitud alta a nivel nacional, aunque pierdes los de tu zona, que son los que de verdad se sienten.

Nunca. Los números de tu agenda se convierten en códigos irreversibles (SHA-256) dentro de tu propio teléfono, y lo único que viaja es ese código, para compararlo contra los de quienes ya se registraron. Ni los números ni los nombres de tus contactos salen de tu celular.

En parte, y conviene ser exactos. Todo lo que ya sabía la app —tu red, el último estado y ubicación de cada uno, tu plan de acción— queda guardado en el teléfono y se ve sin conexión. Y si marcas tu estado o escribes un mensaje sin señal, se guarda y se envía solo cuando la red vuelve.

Sin internet no llega ningún aviso, y tu red no ve tu reporte hasta que vuelva la señal.

Un detalle que preferimos decir: el aviso de un sismo vive 30 minutos y después se descarta. Si tu teléfono estuvo apagado o sin señal más tiempo que eso, ese aviso ya no te llega. Es a propósito: una ubicación capturada 40 minutos tarde no es una versión peor de la verdad, es otra cosa.

Porque esa parte depende de cómo esté configurado tu teléfono. Para que la app se despierte sola y guarde tu ubicación sin que la toques, necesita el permiso de ubicación, la actualización en segundo plano encendida, el modo de bajo consumo apagado, que no la hayas cerrado a mano desde el multitarea, y que la hayas abierto al menos una vez desde que reiniciaste el teléfono.

Si algo de eso falta, no te quedas sin nada: el aviso te llega igual. Lo tocas, la app se abre y ahí mismo se guarda tu ubicación. Y ese toque le devuelve a la app el permiso de despertarse sola la próxima vez.

No avisa antes del sismo, y no hace nada mientras tiembla: lo que hace es haberte enseñado y hecho practicar para esos segundos.

Solo cubre el Perú. No avisa de sismos de otros países.

No detecta sismos por su cuenta: depende de que el IGP los publique. Si el IGP no lo publica, la app no se entera.

No controla si algo de tu mochila venció. El agua se rota y las medicinas caducan; revisarlo sigue siendo tuyo.

No garantiza la entrega: Apple y Google entregan las notificaciones «con el mejor esfuerzo». Un teléfono apagado o sin señal no recibe nada.

No reemplaza llamar a emergencias. No contacta bomberos, policía ni ambulancias: Bomberos 116, PNP 105, SAMU 106.

Les compartes la app por mensaje, correo o como prefieras. Cuando la instalen y se registren con su número, aparecen al revisar tu agenda: les envías la solicitud, la aceptan y ya se ven. Una app así solo sirve si la tienen los tuyos, así que invitar es parte del primer día de uso.

Y si a alguien de tu red no le van a llegar los avisos —desinstaló la app, cambió de teléfono, apagó las notificaciones— te lo decimos en su ficha un martes cualquiera, que es cuando todavía puedes escribirle, y no el día que tiembla.

Con tu correo y una contraseña. Te mandamos un código al correo para confirmar que es tuyo y ya estás adentro. Si olvidas la contraseña, la restableces desde la misma pantalla de ingreso.

No pedimos tu número de teléfono para entrar: es opcional, y sirve solo para que tu familia te encuentre desde su agenda. Puedes borrarlo cuando quieras sin perder la cuenta.

No. Todos Bien sigue el catálogo del IGP, que cubre el Perú, y desde setiembre del 2026 la app es solo peruana: no avisa de sismos de otros países.

Lo que sí funciona a distancia son los avisos sobre tu gente: si tiembla donde ellos están, te enteras de cómo están aunque a ti no te haya tocado. Eso es gratis y no depende de dónde estés.

Desde la app, en Ajustes → Mi cuenta → Borrar cuenta. Te pide tu contraseña y borra todo en el momento: tu perfil, tu teléfono, tus ubicaciones, tus conexiones y tus mensajes. También puedes pedírnoslo por correo. Los pasos exactos y los plazos están en la página de eliminación de cuenta.